10/02/2026
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    La Rosca de Reyes es una tradición profundamente arraigada en México, que tiene sus raíces en las costumbres traídas por los españoles. Su forma redonda simboliza la corona de los Reyes Magos, quienes siguieron la estrella para llegar al Niño Jesús en Belén, y también es vista como un reflejo del amor eterno de Dios. Los frutos secos y dulces cristalizados que adornan la rosca representan las joyas de las coronas de los magos.

    El pan, que originalmente era redondo, hoy en día se elabora en forma ovalada y se sazona con agua de azahar, que le da un aroma único a naranja. Además, se han popularizado versiones rellenas, como la de crema y nata, haciendo de la rosca un manjar aún más delicioso. Esta costumbre, que inicialmente marcaba el fin de un ciclo y el inicio de otro, ha evolucionado con el tiempo.

    Una de las características más especiales de la Rosca de Reyes es que esconde pequeñas figuras del Niño Jesús en su interior. Quien las encuentre deberá asumir el rol de padrino del Niño, lo que implica vestirlo y llevarlo a bendecir el 2 de febrero, Día de la Candelaria. Además, la persona que cumpla con esta tradición debe invitar tamales y chocolate o atole, según la costumbre.

    El origen de la rosca se remonta a la antigua Roma, donde durante las Saturnales se ocultaba una moneda en un pastel y quien la encontraba se convertía en rey por un día. Con la llegada del cristianismo, esta tradición se transformó en lo que hoy conocemos como la Rosca de Reyes. Desde Francia, pasó a España y llegó a México durante el Virreinato, donde se consolidó como una de las tradiciones más queridas de la celebración del Día de Reyes.