Con el fallecimiento del Papa Francisco, se pone en marcha un proceso cargado de simbolismo, tradición y decisiones clave que conducirán a la elección del nuevo líder de la Iglesia Católica. A continuación, te explicamos cada etapa:
1. Confirmación de la muerte
El cardenal Kevin Farrell, camarlengo del Vaticano, es el encargado de verificar oficialmente el fallecimiento del Papa. Posteriormente, el Vaticano emite un comunicado oficial y las campanas de la Basílica de San Pedro suenan en señal de duelo.
2. Inicio de la sede vacante
Con la muerte del pontífice comienza el periodo conocido como “sede vacante”. Durante este tiempo, la Iglesia es dirigida temporalmente por el camarlengo, mientras se organiza la sucesión.
3. Convocatoria a los cardenales
El decano del Colegio Cardenalicio, Giovanni Battista Re, convoca a todos los cardenales del mundo a reunirse en Roma. Se forman las congregaciones generales, quienes organizan el protocolo, definen los detalles del funeral y establecen la fecha del cónclave.
4. Luto y funeral
Se sella el departamento del Papa en la residencia de Santa Marta y se destruye su Anillo del Pescador, símbolo de su pontificado. Comienzan los “Novendiales”, nueve días de luto. El cuerpo del Papa será velado en un ataúd abierto, según sus deseos, y finalmente será sepultado en la basílica de Santa María La Mayor, en Roma.
5. Camino al cónclave
El cónclave, proceso mediante el cual se elige al nuevo Papa, debe iniciar en un plazo máximo de 20 días desde el fallecimiento. Solo pueden votar los cardenales menores de 80 años, quienes se reunirán en la Capilla Sixtina hasta alcanzar un consenso.
6. Elección del nuevo Papa
Una vez que se alcanza el acuerdo, se quema la papeleta de votación y el humo blanco que sale de la chimenea del Vaticano anuncia al mundo que ya hay nuevo pontífice. Minutos después, el elegido será presentado oficialmente ante los fieles desde el balcón de la Basílica de San Pedro.
¿Quién será el próximo Papa?
La historia está por escribirse. El nuevo cónclave será el más diverso en la historia de la Iglesia, con representantes de todos los continentes y una visión más global que nunca.







