10/02/2026
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    Aunque las redes sociales y los servicios de mensajería instantánea como WhatsApp llegaron para acortar distancias y costos en la comunicación, así como facilitar procesos, es un arma de doble filo que podría estar consumiendo tu tiempo, energía y productividad si no aprendemos a gestionar correctamente su uso.

    De alguna manera, el tiempo que destinan las personas a las redes sociales, podría estar impactando en su salud mental, su productividad y en sus relaciones personales, y generar síntomas como insomnio o ansiedad.

    De acuerdo con un estudio publicado por el profesor investigador de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, Luis Ángel Hurtado, los mexicanos pueden llegar a dedicar en casos extremos, hasta siete horas al día al consumo de contenidos y navegación por las redes sociales, “más de una cuarta parte de nuestro día”, compartió el catedrático quien dijo que tan solo en WhatsApp, las personas dedican dos o tres horas al día y de los usuarios de esta red, un 17% llegan a destinar más de seis horas a esa aplicación.

    En su estudio titulado “Cómo utilizan los mexicanos las redes sociales”, revela que, del total de tiempo dedicado a estas redes y aplicaciones, hasta seis horas son destinadas a entretenimiento.

    En su estudio señala que, aunque la tecnología ha tenido un uso importante para comunicación, para ventas, y en la parte laboral, la cara B indica que estas tecnologías también facilitan delitos como extorsión, fraude o pornografía infantil y, en este último, México se encuentra en el primer sitio.

    Por ello, cada vez ocurren más casos de grooming o acoso sexual virtual por parte de un adulto a un menor; el sexting, o envío de fotos, videos o mensajes de contenido sexual y erótico personal a través de aplicaciones, redes sociales, así como casos de bullying o acoso entre estudiantes, y si no fuera suficiente, también se ha disparado la circulación de “información sensacionalista y falsa”, según lo consignado en el artículo “Mexicanos prefieren las redes sociodigitales para informarse”, publicado en la Gaceta UNAM.

    En sus recomendaciones, el investigador insiste en proteger los datos personales, evitar compartir todo de nuestra vida en la red, pues no sabemos quién esté viendo nuestra información y cómo podría utilizarla. De la misma manera sugiere consultar fuentes de información serias y no tomar por cierto todo lo que se publica en la red, ni compartir información de terceros.

    En su cuenta de X, el Dr. Thair Kassam, psiquiatra y psicoterapeuta publicó que “la adicción al trabajo, a las redes sociales, internet, etcétera, produce síntomas de ansiedad, depresión y estrés crónico, aleja de la familia y amigos, genera síntomas de querer controlar todo y tener poder, y cuando no estás trabajando o se va el Internet, sientes culpa y rabia.”.

    Por su parte, el Dr. Ian Shapiro publicó un artículo para Los Ángeles Times, titulado “Las redes sociales y sus efectos nocivos en la salud mental de los más jóvenes”, en el que señala que la exposición a la que se enfrentan niños, niñas, y adolescentes en redes sociales, donde encuentran imágenes poco realistas de cuerpos y pieles “perfectas”, llega a afectar su autoestima, generar problemas de salud mental y trastornos alimenticios.

    Él sugiere un Código de Diseño Apropiado para cada Edad del Estado de California, siguiendo el modelo de una Ley del Reino Unido, para que las empresas diseñen sus productos para que sean seguros para los niños y protejan su privacidad y seguridad como prioridad principal. De manera que se restringirían los datos que se puedan recopilar de los niños, lo que reduciría, dijo, el riesgo de que se les envíe contenido dañino.

    “Mi experiencia como médico y padre, ha demostrado la extrema necesidad de una política de salud pública como esta. Nuestros niños están sufriendo en línea, y con el Código de diseño apropiado para cada edad, tenemos un tratamiento para mejorar su bienestar”.

    Para poner solución, diferentes fuentes coinciden que el primer paso es reconocer que se tiene un problema con el uso de las redes sociales, establecer tiempos, eliminar notificaciones, eliminar las aplicaciones del celular para ingresar desde el navegador con la contraseña, y en casos extremos, buscar ayuda profesional.