19/04/2026
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    La final de Miss Universo 2025, que debería ser una fiesta global desde Tailandia, terminó convirtiéndose en un huracán mediático: dos miembros del jurado renunciaron de manera explosiva, denunciando presuntas irregularidades, decisiones ocultas y amenazas legales que hoy tienen al certamen en su punto más polémico en años.

    El pianista y compositor franco-libanés Omar Harfouch fue el primero en soltar la bomba. A través de Instagram, anunció su salida del panel encargado de elegir a la nueva reina entre 120 concursantes… y no se quedó ahí. Aseguró que hubo una “votación secreta” para seleccionar a 30 semifinalistas, presuntamente realizada por personas fuera del comité oficial, lo que él calificó como un proceso “viciado”.

    Pero el drama escaló rápidamente: Harfouch dijo estar listo para emprender acciones legales contra la Organización Miss Universo (MOU), acusándola de fraude, corrupción, abuso de poder, engaño, incumplimiento de contrato y daño moral. Incluso alertó a los demás jueces que podrían quedar involucrados “en un fraude a escala mundial”.

    La MOU respondió firmemente: negó las acusaciones, aseguró que nadie externo participó en la selección de finalistas y advirtió a Harfouch que usar la marca Miss Universo sin autorización podría llevarlo a la corte.

    A la renuncia del músico se sumó otra figura que levantó cejas: el exfutbolista francés Claude Makélélé, quien confirmó brevemente en redes que no participará como juez. No explicó por qué, pero el momento no podría ser más crítico.

    Todo esto ocurre mientras la organización aún intenta contener una polémica previa: el director de Miss Universo en Tailandia, Nawat Itsaragrisil, insultó públicamente a la representante de México, Fátima Bosch, generando indignación internacional e incluso comentarios de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y de ONU Mujeres.

    El ambiente está tan tenso que, en días recientes, Harfouch tuvo que mediar entre Nawat y el mexicano Raúl Rocha, dueño de Miss Universo, quienes también habían llegado a intercambiar amenazas de demandas.

    Por ahora, la edición 74 sigue en pie para este viernes… aunque la atención, lejos de centrarse en las concursantes, está dominada por renuncias, acusaciones y una tormenta de dudas sobre uno de los concursos más famosos del planeta.