10/02/2026
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    “Gracias por todo… Esta fue la última sesión.”

    Con la voz entrecortada y un aplauso que resonó más allá del recinto, el ministro Javier Laynez Potisek puso fin a tres décadas de historia judicial en México. Así se vivió la última sesión de la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), marcando un cierre simbólico y emotivo a una etapa clave en el sistema legal del país.

    Esta sala, nacida tras la reforma de 1994 impulsada por Ernesto Zedillo, fue durante años el epicentro donde se discutieron y resolvieron los casos más complejos en materia fiscal, laboral, agraria y de seguridad social. Pero su verdadero legado, subrayó el ministro, fue haber sido pieza clave en la transformación del paradigma de los derechos humanos en México, especialmente después de la histórica reforma de 2011.

    “Aquí se tomaron decisiones que cambiaron vidas”, dijo Laynez, recordando cómo esta sala ayudó a fortalecer los derechos de minorías y grupos vulnerables, con criterios innovadores y valientes.

    Aunque la emoción se apoderó del cierre, aún queda una sesión más: la Primera Sala dirá adiós el próximo 13 de agosto. Después de esa fecha, la SCJN funcionará únicamente como Pleno, conforme a la reforma judicial aprobada en septiembre de 2024.

    Este no fue solo un adiós a una sala. Fue el cierre de una era judicial que moldeó el México contemporáneo.