Ya no es un llamado: es una advertencia. El Gobierno del Estado lanzó una estrategia frontal y contundente contra quienes deciden conducir bajo los efectos del alcohol. La iniciativa, encabezada por el secretario de Gobierno, Eric Gudiño Torres, marca un antes y un después en la forma de abordar los accidentes viales en la entidad.
Con un decálogo de acciones concretas, el gobierno estatal se compromete a intensificar los operativos de alcoholímetro, imponer sanciones más severas, vigilar a bares y restaurantes con tecnología conectada en tiempo real y lanzar campañas masivas para cambiar una peligrosa normalidad: conducir ebrio.
“No podemos seguir tolerando tragedias que se pueden evitar. Conducir en estado inconveniente no es gracioso, no es valiente, es un riesgo que no vamos a permitir”, declaró Gudiño Torres.
El anuncio se hizo en una rueda de prensa de alto perfil que reunió a representantes de todos los sectores: autoridades municipales, la Guardia Nacional, el Ejército, universidades, cámaras empresariales y sociedad civil. Un frente común para enfrentar un problema que, según las autoridades, ha cobrado demasiadas vidas.
¿Qué incluye el decálogo?
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Alcoholímetros permanentes en zonas clave
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Retiro definitivo de la licencia a reincidentes
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Cero tolerancia a la venta de alcohol a menores
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Regulación estricta a centros nocturnos
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Vigilancia digital conectada con las autoridades
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Transporte seguro obligatorio en antros y bares
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Campañas preventivas en escuelas y universidades
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Protección laboral para menores en entornos de riesgo
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Capacitación obligatoria a quienes venden alcohol
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Difusión masiva de contenido de concientización
La firma oficial del compromiso selló el inicio de esta nueva etapa, en la que la vida nocturna será repensada bajo una sola premisa: salvar vidas no es negociable.







