19/04/2026
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    En un hecho sin precedentes dentro del Congreso del Estado de Querétaro, los diputados aprobaron no una, sino dos Mesas Directivas, marcando un nuevo esquema político que busca evitar conflictos internos y dar estabilidad al Poder Legislativo.

    La primera será encabezada por Sinuhé Piedragil Ortiz, quien asumirá la presidencia desde este 2 de abril y se mantendrá en el cargo hasta el 1 de octubre de 2026.

    Una votación dividida, pero con mayoría clara

    La propuesta fue respaldada por 20 votos a favor y cinco en contra, resultado de un acuerdo entre diversas fuerzas políticas, incluyendo PAN, PRI, PVEM, Movimiento Ciudadano y una parte de Morena.

    La planilla ganadora dejó fuera a otra propuesta impulsada por legisladores de Morena y el Partido del Trabajo, evidenciando tensiones internas en el Congreso.

    Así queda la nueva Mesa Directiva

    Bajo el liderazgo de Sinuhé Piedragil Ortiz, la Mesa Directiva estará integrada por perfiles de distintas bancadas, en un intento por mantener equilibrio político durante el periodo.

    Este primer bloque operará hasta octubre de 2026, en un contexto donde el consenso fue clave para evitar escenarios de parálisis legislativa.

    Segunda Mesa ya está definida

    En una decisión poco común, los legisladores también aprobaron una segunda Mesa Directiva que entrará en funciones del 2 de octubre de 2026 al 1 de abril de 2027.

    Esta será presidida por Adriana Meza Argaluza, lo que además responde al principio de alternancia de género dentro del Congreso.

    ¿Por qué dos Mesas Directivas?

    De acuerdo con Sinuhé Piedragil Ortiz, esta decisión se tomó para evitar conflictos como los ocurridos en periodos anteriores, donde desacuerdos internos pusieron en riesgo la operatividad del Poder Legislativo.

    El objetivo, señaló, es garantizar continuidad, orden y claridad en los trabajos parlamentarios, evitando rupturas a mitad del periodo.

    Un nuevo modelo para evitar crisis políticas

    La aprobación de dos Mesas Directivas no solo marca un precedente, sino que también refleja la necesidad de acuerdos políticos más sólidos en el Congreso local.

    Con este movimiento, el Congreso del Estado de Querétaro busca blindarse ante disputas internas y asegurar gobernabilidad en los próximos meses.