El Congreso de Querétaro aprobó un exhorto a la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) para que restrinja temporalmente la circulación de tráileres y transporte de carga pesada en el tramo México–Querétaro de la carretera federal 57, a la altura de El Colorado, donde actualmente se realizan trabajos de remodelación.
La propuesta busca desviar el tráfico pesado hacia vías alternas como el Macrolibramiento Palmillas-Apaseo o el Libramiento de Chichimequillas, para reducir el caos vial y mejorar la seguridad en la zona.
También se exhortó a la Guardia Nacional a intervenir para fomentar el uso de estas rutas alternas o, en su caso, limitar el paso de camiones en el tramo en obras.
Sin embargo, la medida ya generó polémica.
El delegado de la Secretaría de Gobernación en Querétaro, Samuel Mena Stadelmann, recordó que el libre tránsito está protegido por la Constitución, por lo que no se puede obligar legalmente a los transportistas a tomar otros caminos.
Por su parte, los propios conductores reconocen las complicaciones. Algunos consideran que los desvíos son necesarios, aunque otros temen por la inseguridad en los libramientos, prefiriendo arriesgarse al tráfico antes que a posibles asaltos.
El tema sigue en discusión y, mientras tanto, el tráfico en la 57 continúa siendo un reto diario para miles de automovilistas y transportistas.







