La Cámara de Diputados encendió las alarmas en la industria turística: ahora, los prestadores de servicios deberán verificar quién acompaña a menores de edad… o enfrentar consecuencias.
En una sesión histórica y con voto unánime (451 a favor), la Cámara de Diputados aprobó una reforma a la Ley General de Turismo que obliga a hoteles, agencias, transportistas y otros actores del sector turístico a verificar la identidad y relación legal de los adultos que viajen con menores de edad.
¿El objetivo? Evitar que el turismo en México siga siendo un canal usado por depredadores para abusar de niñas, niños y adolescentes.
Según el nuevo dictamen, si un adulto no puede comprobar legalmente su vínculo con el menor, el prestador de servicios deberá negarle el servicio y reportarlo a las autoridades.
“Lo que pasa en una habitación de hotel no puede seguir siendo invisible. Puede haber una familia celebrando… o un crimen ocurriendo en silencio”, expresó la diputada del PAN, María Isabel Rodríguez.
La reforma también exige que los prestadores de servicios implementen protocolos de seguridad, ya sea en persona o por medios digitales, antes de brindar sus servicios a quienes viajan con menores.
Para la diputada del PVEM, Ciria Yamile Salomón, esto es más que una medida legal: es un escudo para la niñez mexicana. “Debemos actuar con contundencia para evitar que nuestros destinos turísticos se conviertan en escenarios de abuso”, afirmó.
Esta reforma visibiliza una verdad incómoda: sin controles, el turismo puede ser la puerta trasera del abuso. Hoy, el Congreso dio un paso crucial para cerrarla.







