Un colapso glaciar desató una devastadora corriente de lodo y escombros en la frontera entre Nepal y el Tíbet. Hay cientos de muertos y desaparecidos, mientras los equipos de rescate continúan buscando sobrevivientes.
Una enorme masa de agua, lodo y rocas descendió por los valles de la región del Himalaya y convirtió en cuestión de minutos carreteras, viviendas y zonas fronterizas en escenarios de destrucción.
La tragedia golpeó principalmente zonas de Nepal y el Tíbet, donde las autoridades reportan más de 350 personas fallecidas y cientos de desaparecidos. La magnitud del desastre todavía está siendo evaluada y las cifras podrían cambiar conforme avanzan las labores de rescate.
No fue un terremoto: la explicación detrás de la tragedia
En un primer momento se pensó que un sismo podía haber desencadenado el desastre. Incluso se registró un movimiento que inicialmente fue identificado como un terremoto de magnitud 4.4.
Sin embargo, un análisis posterior del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) determinó que no se trató de un terremoto.
Los científicos concluyeron que el evento correspondió a un colapso glaciar acompañado de un gigantesco flujo de escombros, que avanzó aguas abajo con consecuencias catastróficas.
Una de las zonas más afectadas fue el entorno del río Trishuli, donde el agua y el material arrastrado golpearon construcciones y vías de comunicación.
¿Por qué ocurrió?
Los investigadores todavía intentan reconstruir exactamente qué desencadenó el colapso.
Entre las posibilidades se encuentran las lluvias, el deshielo y la inestabilidad del terreno, factores que pueden provocar que grandes cantidades de hielo, tierra y rocas se desprendan de las montañas.
Los especialistas también han advertido que el calentamiento del permafrost y el retroceso de los glaciares están modificando las condiciones de estabilidad en distintas zonas del Himalaya.
Esto aumenta el riesgo de que ocurran deslizamientos, avalanchas y otros fenómenos capaces de afectar a comunidades ubicadas río abajo.
¿Cuántas personas están desaparecidas?
Las cifras continúan cambiando.
Autoridades de Nepal reportaron más de 350 fallecidos y alrededor de 910 personas desaparecidas, mientras que autoridades chinas informaron de cientos de desaparecidos en el distrito tibetano de Gyirong.
La cifra final todavía no está clara debido a que algunos registros podrían incluir a las mismas personas.
Entre los desaparecidos hay turistas extranjeros, ya que la zona afectada es uno de los principales puntos de tránsito entre China y Nepal.
El peligro todavía no termina
Los expertos advierten que la emergencia podría prolongarse debido a la gran cantidad de escombros que terminó dentro de los sistemas fluviales.
Existe preocupación por posibles inundaciones secundarias si los materiales bloquean los ríos y posteriormente esos diques naturales se rompen.
Por ello, las autoridades mantienen labores de monitoreo mientras continúan las operaciones de búsqueda y rescate.
Una tragedia que vuelve a poner al Himalaya bajo la lupa
Nepal, China e India participan en la respuesta ante el desastre, mientras organismos internacionales han ofrecido asistencia humanitaria.
El episodio también vuelve a poner sobre la mesa una preocupación de los científicos: el cambio climático está transformando rápidamente las montañas del Himalaya y podría incrementar algunos de los riesgos asociados con el deshielo y la inestabilidad de las laderas.
La prioridad ahora es localizar a los desaparecidos y evitar nuevas inundaciones. Pero para los investigadores, otra pregunta será inevitable después de la emergencia: ¿cuántos otros sitios podrían estar en riesgo?







